A Android podemos identificarlo rápidamente por el color verde, pero cada versión del sistema operativo que se ha ido publicando se ha asociado a diferentes alimentos: yogur, pan de jengibre, etc. Pero sabemos que a lo que más se asemeja el funcionamiento de Android hoy en día en los tablets es a una fruta bien verde.
Se supone que los dispositivos portátiles de Android van a ser la base del futuro del comercio de productos electrónicos en estos momentos. Bien, es cierto que son los primeros pasos del sistema operativo en este ámbito y que mejorarán, pero la situación actual es la que es. En los pasados días se han probado diferentes tablets con Android y es fácil de darse cuenta del potencial que puede tener como sistema operativo, pero a la vez es muy claro que queda mucho trabajo por delante.

La mayoría de tablets que hay ahora en el mercado utilizando el SO de Google tienen la versión 2.2 de Android. Esta versión ya fue calificada por la gran G como no optimizada o diseñada para los tablets, por lo que todos los dispositivos que tenemos a estas alturas entre nosotros podrían llegar a calificarse como pruebas de mercado.
Al tratarse de un “port” idéntico al que utilizan hoy en día muchos móviles, las características de Android en las tablets son de sobra conocidas para todos: soporte para Flash, notificaciones de las aplicaciones en una barra superior desplegable, misma forma de administrar las aplicaciones, etc etc. Es más, a estas alturas las aplicaciones especialmente diseñadas para tablets y Android brillan por su ausencia por lo que tampoco podemos llegar a conocer exactamente el potencial de la plataforma.
Samsung con su Galaxy Tab sin ninguna duda es quien, en estos momentos, puede presumir de tener el mejor tablet con Android como sistema operativo. Sin embargo, y como ha ocurrido en los últimos meses con los teléfonos móviles con dicho SO, es muy probable que de aquí a un año el número de dispositivos disponibles crezca como la espuma con el apoyo de marcas como LG, Dell o Motorla.
Sabemos que el funcionamiento del sistema operativo es prácticamente idéntico a la versión que utilizan los teléfonos móviles, pero con dos diferencias: la primera es que, ya sea por culpa del procesador o la memoria, la fluidez de movimientos no es para nada la misma, sino bastante peor. Y el segundo detalle, que ya muchos blogs y publicaciones han comentado, que Flash ralentiza mucho el funcionamiento del dispositivo (concretamente del Samsung Galaxy Tab).
Como resumen, nos encontramos con un sistema operativo como Android, que sin duda tiene mucho potencial y que seguramente dará mucho que hablar en los próximos meses o años. Pero hasta el momento las cosas todavía no han madurado.