Primero definiremos a internet como la red de redes de ordenadores los que comparten datos y recursos, existe una conexión a nivel mundial, la que permite que ordenadores y personas se comuniquen entre sí en cualquier parte del mundo, el que los costos de conexión y de las PCs hayan bajado, que las tecnologías hayan mejorado, está produciendo un crecimiento exponencial de los usuarios y que pase de ser una herramienta de investigación en las universidades y colegios a un instrumento imprescindible para ocio y negocio.

Estas nuevas tecnologías ofrecen muchas posibilidades de bien social; pero al mismo tiempo las personas se pueden esclavizar frente a un ordenador y avocarse a un diálogo frenético hombre- máquina, donde se inicia la búsqueda de largas horas en internet, la revisión de forma obsesiva del correo electrónico, usar compulsivamente los sitios de chateo, redes sociales y pasar horas y horas en juegos online, causando con esto el distanciamiento familiar, descuido en la salud y el aseo personal.

Al referirnos a adicción, nos referimos a si es una patología médica reconocida con unos efectos determinados y síndrome de abstinencia incluido, de momento esa supuesta adicción no está catalogada dentro de las biblias médicas tanto de la OMS como de la Asociación Americana de Psiquiatría. Y si no figura allí es que no existe, al menos hasta demostrar lo contrario.

En cuanto a los juegos de red se trata, es más sencillo de diagnosticar y se homologa con la ludopatía, al igual que se hace con otras como el cybersexo o las redes sociales, mientras no se realicen estudios rigurosos y muy concretos sobre el tema, los comportamientos psicóticos en Internet seguirán asociándose a otros trastornos bien conocidos, como el obsesivo-compulsivo o el bipolar.